Estoy en el rincón de una cantina,
Oyendo una canción que yo pedí
Tu recuerdo y yo
José Alfredo Jiménez
Una de las primeras cosas que hice desde que llegué a vivir aquí a Florida, fue buscar un buen bar irlandés. Aquellos bares son mis favoritos y por dos cosas básicamente, la primera porque ahí sirven la única cerveza que tomo desde hace ya un buen tiempo: Guinness (mi afición por esta cerveza ya será contada a mayor detalle en otro post) y segundo porque el ambiente en general es mucho más informal y no tan pretencioso como en los bares y discotecas de moda. En todas las ciudades que viví siempre he sido un asiduo habitué de dichos lugares, siempre que algún amigo o familiar vino a visitarme los he llevado ahí. En la ciudad de Québec los mejores son el Pub Saint Alexander y Saint Patrick ambos en la calle St. Jean en el Viejo Québec; en Montreal ambos locales de McKibbins el de The Main (La avenida St. Laurent) y el de la calle Bishop, Hurley's en la calle Crescent y Ye Olde Orchard, situado en Prince Arthur entre Clark y St. Laurent, al cual he llamado siempre mi segundo hogar.
Aquí en Florida, uno de los primeros que encontré fue el Playwright Irish Pub ubicado en Hallandale Beach. Es un bar muy grande, con varios ambientes, un lugar para fiestas privadas, un escenario donde tocan bandas en vivo, un par de mesas de billar, un tablero de dardos, una terraza bastante grande y dos barras: una interior, que es donde suelo sentarme siempre que voy y otra que esta cerca de la terraza que atiende tanto dentro del bar como a la terraza. Hay muchos televisores colocados en casi todas las esquinas donde siempre están pasando partidos de lo que sea, futbol, basket, beisbol, etc. Inclusive cuando hay eventos deportivos importantes colocan una pantalla gigante, que créanme es una de las mas grandes que haya visto, dentro de un bar claro.
Un dia después de sentarnos en la barra y ordenar nuestros tragos, yo siempre con una pinta de guinness y mi esposa con un baileys con hielo, preguntamos a la mesera hace cuanto tiempo tenía de inaugurado el local, nos dijo que no hacía mucho, casi un año, luego de comentarle sobre cuanto me gustaba el decorado dijo algo que me dejo boquiabierto.
Muchas de las piezas que ves aquí fueron traídas directamente desde Irlanda, de la ciudad de Kilkenny para ser mas precisa, una iglesia iba a ser demolida y los dueños de este bar que ya pensaban abrir un par más de locales aquí en Estados Unidos tuvieron la idea de comprar todo lo que pudieron de la iglesia, esa silla donde estas sentado era parte del altar mayor, las vigas, las ventanas tipo catedral, incluso el escenario donde esta el DJ y las bandas tocan en vivo fue el altar de dicha iglesia.
Después de escucharla inmediatamente me levanté de mi sitio a ver el lugar con más detalle, era cierto, todo tenía un aire muy clerical, recordé las palabras de mi mamá que decía: cada vez que te sientas solo hijito, anda a la iglesia a rezar, te sentirás mejor, es ahí donde esta el Señor y esa también es tu casa. Debo admitir que lo he hecho en más de una ocasión y de alguna manera siempre me sentí un poco mejor. Cada vez que visito una ciudad nueva trato de entrar a una iglesia, quizás subconscientemente estoy buscando casa, pero en esta ocasión me sentía doblemente en casa, estaba en un bar irlandés que además tenia parafernalia de una antigua iglesia.
Mi esposa y yo siempre nos escapamos una que otra vez a comer y tomar algo a ese bar, pasamos el año nuevo allí, el estacionamiento no es un problema y además ya que esta ubicado dentro de una suerte de Village, artificialmente construído claro está, hay otros restaurantes, tiendas, cafés e incluso un casino y un hipódromo. Es un buen lugar para pasar la tarde dando vueltas.
El otro bar irlandés que nos gusta es el Kelly’s Pub. Esta ubicado en la ciudad de Hollywood, en la calle Harrison y la 19 av. a media cuadra de la famosa Hollywood Boulevard, en el mismo centro de dicha ciudad. Este bar es un verdadero bar en todo el sentido de la palabra. Es pequeño, hay solo una barra que esta a lo largo de todo el bar, muy pocas mesas, no sirven comida, ademas es uno de los pocos locales donde aún se puede fumar, la gente no se preocupa de como ir vestida, muchos de ellos llevan a sus perros, un día mientras comía unas papitas de bolsa uno de los perritos que estaba durmiendo encima de la barra se levantó y se acercó, le puse un poquito en la boca, me lamió la mano luego me lamió la cara y regresó a echarse de nuevo en la barra cerca de su dueño. El lugar tiene un aire tétrico, siempre esta muy oscuro, la música es muy buena, solo rock clasico, los mozos siempre recuerdan tu nombre, los baños son bastante peculiares y la gente que va es muy particular, lo único que faltaría sería aserrín en el piso y ya sería uno de esos bares de antaño del centro de Lima. La pinta de guinness es una de las mas baratas que he encontrado por aquí, menos de 5 dólares por una pinta de 16 onzas (casi medio litro) normalmente están arriba de los 6 dólares. A mi esposa y a mi nos gusta mucho ese bar, pero hubo algo que ocurrió un día que hizo que le agarremos un particular cariño y miedo a ese bar.
Fue un viernes por la noche que mientras nos tomábamos unos tragos y veíamos un partido de basket de los Miami Heat, que el chico que estaba a mi costado me empezó a hablar. No recuerdo exactamente que dijo, pero seguramente era un comentario sobre alguna jugada del partido, todos esa noche estaban reprochándole hasta lo inimaginable a Lebron James. Después de cruzar alguno que otro comentario superfluo me preguntó de donde era. Respondí que de Perú pero que viví en Montreal unos años y que recién tenia poco tiempo mudado aquí.
- ¿Y para qué viniste? –preguntó.
- Acabo de casarme y que sé yo, ya no aguantaba el frío (particularmente no me gusta dar detalles de mi vida a gente que no conozco).
- Ja, ja, sé lo que es eso, yo soy de Massachusetts, justo hoy en la mañana mi mamá me envío una foto, ya tienen nieve encima, espera que la busco.
Sacó su celular, un modelo muy antiguo y tenía dificultad para encontrar la foto, pareciera que recien empezaba a usarlo.
- Mira aquí esta –había un perro, un pastor aleman, en medio de lo que parecía ser un parque y todo esta repleto de nieve–. Es Ramón, mi perro, mi mamá lo esta cuidando por mí.
- En Montreal también ya esta nevando, mis amigos dicen que esta haciendo mucho frio y eso que aún no ha empezado el invierno –dije y le di un sorbo a mi pinta.
- Aquí nosotros no nos podemos quejar - dijo y me codeó el brazo mientras guiñaba un ojo.
- ¿Y ya estas trabajando?
- No... no consigo nada.
- Estamos igual, es una cagada, este país esta cagado –dijo mientras se acababa su pinta y se pedía otra, tomaba la cerveza mas barata que había, el vaso le costaba sólo 1.75 dólares.
- Cuando vine aca me dijeron que éste era el pais de las oportunidades pero ésto se está cayendo a pedazos -dije.
- Lo sé –dijo y puso su mano en mi hombro– aca incluso para nosotros, los que nacimos aquí, es cagado, ahora para ti, debe ser mucho peor, dejame decirte algo, yo soy irlandés, tú sabes, toda mi familia lo es, y aca todos nos tratan como basura, cuando mi abuela vino el único trabajo que podía conseguir era lo que nadie quería hacer, mis amigos, nunca tuvimos futuro, sólo nos quedaba hacer una cosa –dijo y se tomó casi la mitad de su vaso.
- ¿Chupar como locos? -dije.
Echó una carcajada muy fuerte y me golpeaba el hombro y la cerveza se le venía por la nariz y golpeaba la mesa mientras se reía más.
- Mickey, no molestes a los clientes -dijo el barman y me preguntó si quería otra cerveza.
- ¿Cúal es tu problema Gerry? Es mi amigo de Montreal -y puso su brazo sobre mi hombro, otra vez más. Los que me conocen saben que no me gusta que la gente me toque, pero habia algo en este tipo (que decía ser irlandés, pero todos en Boston dicen ser irlandeses) que me daba cierto temor a reprocharle algo.
- Muy buena, chupar como locos –dijo y siguió riéndose–. Asi es mi amigo ir a la iglesia, coger y chupar como locos, eso es lo que hacemos los irlandeses, ja ja ja.
Encendió otro cigarrillo y se quedo callado por un momento mirando el vacío. Luego dijo.
- Me jode estar lejos de casa sabes, tener que venir aca porque allá tú sabes, no hay nada, extraño a mi perro, ese hijo de puta ha soportado tanto como yo. Mi mamá siempre lo cuidaba cada vez que me encerraban, tu sabes, a veces uno tiene que hacer lo que tiene que hacer para defenderse, para demostrar que es hombre, pero me jode que sea uno quien paga la cuenta cuando los de arriba, los que dan las órdenes, viven tranquilos –siguió mirando el vacío y jugaba con el cigarrillo en su mano-. Sabes lo único estable en mi vida ha sido mi perro, good old Ramón, él siempre me esperaba, me cuidaba, joder, cuando uno esta solo a veces lo único que te queda es tu perro –seguía bebiendo y pidiendo más cerveza. Cuando pagaba contaba las monedas con detalle, encendía más cigarrillos mientras su monólogo continuaba, en el fondo sonaban The Pogues una de mis canciones favoritas: Dirty Old Town, mi esposa conversaba con la señora que estaba a su lado, ella tenía un perrito en brazos y seguramente hablaban de mascotas, volteo a verlo y seguía hablando-. Por eso estoy aca, no puedo ver a mis amigos, no puedo ver a mi perro man!, que carajo estará haciendo ese hijo de puta, cogea de una pierna, un carro se lo llevó de encuentro, recuerdo que lo llevé en mis brazos al doctor, pense que se moría y después no tenía plata para pagar la cuenta –se terminó otro vaso y noté que ya no le quedaban suficentes monedas–.
- Me dijiste que eras de Massachusetts, de donde exactamente ¿de Boston?
Sonrió y me dió una pequeña palmadita en la mejilla.
- De por ahí compare, de por ahí.
- ¿Southie? –pregunté-.
- ¡Carajo! ¿Conoces Southie? te revientan el culo ahí sabes, sobre todo a los de tu tipo.
Ambos nos reimos y luego ya no quise saber más, el barman me pregunto si quería otra cerveza, le dije que no y miré a mi esposa y le hice el gesto de “vámonos” le dije al barman que queria mi cuenta y me dió un papel. El tipo regreso del baño y vió que estaba pagando.
- Joder compare a donde te vas, la noche recién empieza - vió que tenía de la mano a mi esposa.
- ¿Viniste con ella? -me preguntó mientras le extendía la mano a ella para saludarla, mi esposa dudó en alcanzarcela, él le dió un beso en la mano.
- Mickey encantado, pero tío quédense un rato más –dijo–. Les invito la del estribo (one for the road, fue la frase original).
Sacó su celular, un modelo muy antiguo y tenía dificultad para encontrar la foto, pareciera que recien empezaba a usarlo.
- Mira aquí esta –había un perro, un pastor aleman, en medio de lo que parecía ser un parque y todo esta repleto de nieve–. Es Ramón, mi perro, mi mamá lo esta cuidando por mí.
- En Montreal también ya esta nevando, mis amigos dicen que esta haciendo mucho frio y eso que aún no ha empezado el invierno –dije y le di un sorbo a mi pinta.
- Aquí nosotros no nos podemos quejar - dijo y me codeó el brazo mientras guiñaba un ojo.
- ¿Y ya estas trabajando?
- No... no consigo nada.
- Estamos igual, es una cagada, este país esta cagado –dijo mientras se acababa su pinta y se pedía otra, tomaba la cerveza mas barata que había, el vaso le costaba sólo 1.75 dólares.
- Cuando vine aca me dijeron que éste era el pais de las oportunidades pero ésto se está cayendo a pedazos -dije.
- Lo sé –dijo y puso su mano en mi hombro– aca incluso para nosotros, los que nacimos aquí, es cagado, ahora para ti, debe ser mucho peor, dejame decirte algo, yo soy irlandés, tú sabes, toda mi familia lo es, y aca todos nos tratan como basura, cuando mi abuela vino el único trabajo que podía conseguir era lo que nadie quería hacer, mis amigos, nunca tuvimos futuro, sólo nos quedaba hacer una cosa –dijo y se tomó casi la mitad de su vaso.
- ¿Chupar como locos? -dije.
Echó una carcajada muy fuerte y me golpeaba el hombro y la cerveza se le venía por la nariz y golpeaba la mesa mientras se reía más.
- Mickey, no molestes a los clientes -dijo el barman y me preguntó si quería otra cerveza.
- ¿Cúal es tu problema Gerry? Es mi amigo de Montreal -y puso su brazo sobre mi hombro, otra vez más. Los que me conocen saben que no me gusta que la gente me toque, pero habia algo en este tipo (que decía ser irlandés, pero todos en Boston dicen ser irlandeses) que me daba cierto temor a reprocharle algo.
- Muy buena, chupar como locos –dijo y siguió riéndose–. Asi es mi amigo ir a la iglesia, coger y chupar como locos, eso es lo que hacemos los irlandeses, ja ja ja.
Encendió otro cigarrillo y se quedo callado por un momento mirando el vacío. Luego dijo.
- Me jode estar lejos de casa sabes, tener que venir aca porque allá tú sabes, no hay nada, extraño a mi perro, ese hijo de puta ha soportado tanto como yo. Mi mamá siempre lo cuidaba cada vez que me encerraban, tu sabes, a veces uno tiene que hacer lo que tiene que hacer para defenderse, para demostrar que es hombre, pero me jode que sea uno quien paga la cuenta cuando los de arriba, los que dan las órdenes, viven tranquilos –siguió mirando el vacío y jugaba con el cigarrillo en su mano-. Sabes lo único estable en mi vida ha sido mi perro, good old Ramón, él siempre me esperaba, me cuidaba, joder, cuando uno esta solo a veces lo único que te queda es tu perro –seguía bebiendo y pidiendo más cerveza. Cuando pagaba contaba las monedas con detalle, encendía más cigarrillos mientras su monólogo continuaba, en el fondo sonaban The Pogues una de mis canciones favoritas: Dirty Old Town, mi esposa conversaba con la señora que estaba a su lado, ella tenía un perrito en brazos y seguramente hablaban de mascotas, volteo a verlo y seguía hablando-. Por eso estoy aca, no puedo ver a mis amigos, no puedo ver a mi perro man!, que carajo estará haciendo ese hijo de puta, cogea de una pierna, un carro se lo llevó de encuentro, recuerdo que lo llevé en mis brazos al doctor, pense que se moría y después no tenía plata para pagar la cuenta –se terminó otro vaso y noté que ya no le quedaban suficentes monedas–.
- Me dijiste que eras de Massachusetts, de donde exactamente ¿de Boston?
Sonrió y me dió una pequeña palmadita en la mejilla.
- De por ahí compare, de por ahí.
- ¿Southie? –pregunté-.
- ¡Carajo! ¿Conoces Southie? te revientan el culo ahí sabes, sobre todo a los de tu tipo.
Ambos nos reimos y luego ya no quise saber más, el barman me pregunto si quería otra cerveza, le dije que no y miré a mi esposa y le hice el gesto de “vámonos” le dije al barman que queria mi cuenta y me dió un papel. El tipo regreso del baño y vió que estaba pagando.
- Joder compare a donde te vas, la noche recién empieza - vió que tenía de la mano a mi esposa.
- ¿Viniste con ella? -me preguntó mientras le extendía la mano a ella para saludarla, mi esposa dudó en alcanzarcela, él le dió un beso en la mano.
- Mickey encantado, pero tío quédense un rato más –dijo–. Les invito la del estribo (one for the road, fue la frase original).
Titubée en responderle, le dije que no podíamos quedarnos más, que cuando mi esposa dice que nos vamos es una orden, el seguía insistiendo y el barman dijo:
- Vamos Mickey, ya se quieren ir -probablemente miró nuestras caras de incomodidad.
- Carajo no te metas, nadie esta hablando contigo.
- Vamos Mickey es suficiente.
- Vete a la mierda.
- Ey, vamos chicos tranquilos, Mickey my man! Nos tenemos que ir pero nos tomamos la del estribo, que te parece, it's on me. Gerry 4 tequilas por favor.
- Vamos Mickey, ya se quieren ir -probablemente miró nuestras caras de incomodidad.
- Carajo no te metas, nadie esta hablando contigo.
- Vamos Mickey es suficiente.
- Vete a la mierda.
- Ey, vamos chicos tranquilos, Mickey my man! Nos tenemos que ir pero nos tomamos la del estribo, que te parece, it's on me. Gerry 4 tequilas por favor.
Mi esposa ya en el carro me dijo, ese tipo me dio mala espina, tú siempre haciendote amigos de gente rara. Si lo sé, senti lo mismo. Semanas después, en una de mis visitas regulares, sentado en la barra hablando con uno de los clientes del bar y al contarle mi historia, me dijo, ah mickey, creo que ese tipo esta metido en algo sucio, viene del norte, quizas mafia no sé, tiene acento de Boston, se que ha estado en la carcel varias veces, una de ellas por homicidio, seguramente esta aquí escondiendose de alguien. Muchos de ellos vienen a Florida por eso, hasta que se calmen las cosas, hace tiempo no lo veo, que será de la vida del crazy Mickey.








